San Valentín: Amor o Soledad

El Día de San Valentín suele llenarse de flores, parejas, cenas románticas y mensajes que parecen decirnos que el amor solo existe si viene de alguien más. Para muchas mujeres, esta fecha puede despertar nostalgia, tristeza o incluso una sensación de vacío cuando no hay una pareja al lado. 

Pero San Valentín no debería ser una medida de nuestro valor ni de nuestra felicidad. El amor más importante y el más duradero es el que construimos con nosotras mismas.

Durante mucho tiempo se nos enseñó a buscar afuera lo que solo puede nacer dentro. A esperar que alguien más nos elija, nos valide o nos complete y cuando esa persona no está, aparece la tristeza, la comparación y la sensación de que “falta algo”. Sin embargo, ninguna relación puede llenar el vacío que deja el abandono propio. 

Cuando una mujer se tiene a sí misma, no está sola, está acompañada por su fortaleza, su historia y su capacidad de volver a empezar.

Amarse no significa cerrarse al amor de pareja, significa no depender de él para sentirse valiosa. Significa cuidarse, respetarse, hablarse con cariño, ponerse límites y elegir lo que hace bien. 

Una mujer que se ama entiende que una relación es un complemento, no una salvación. Que compartir la vida con alguien es hermoso, pero no indispensable para sentirse plena.

San Valentín también puede ser un acto de amor propio, regalarte tiempo, silencio, autocuidado, palabras amables y gratitud por todo lo que has superado. Celebrarte por las veces que te levantaste, por las decisiones difíciles que tomaste y por la mujer en la que te has convertido. No hay nada más atractivo y poderoso que una mujer en paz consigo misma.

 El amor empieza contigo y cuando tú estás completa, el resto es un regalo, no una necesidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra